Una sola fuente de información
Cada dato se registra una vez y los demás sistemas lo consultan de ahí. Desaparece la doble captura y con ella las diferencias entre un registro y otro.
Software a la medida, automatización e inteligencia artificial · Ciudad de México
Estudiamos cómo trabaja hoy tu empresa, encontramos dónde se va el tiempo y construimos el software que lo resuelve, conectado a las herramientas que ya usas.
Empezamos con un estudio de tu proceso: al terminarlo sabes qué cambiar, cuánto cuesta y qué ganas. Tú decides si lo construimos.
Ocurre cuando cada herramienta guarda una parte de la información y alguien tiene que moverla de un lado a otro, todos los días.
El dato ya existe y está bien escrito, pero hay que volver a teclearlo para que entre al proceso.
Cada sistema pide su formato. Cada captura repetida es una oportunidad de que algo se escriba distinto.
La respuesta está en algún correo o chat. Encontrarla toma más tiempo que contestarla.
El criterio existe y funciona, pero vive en la cabeza de una persona y no está escrito en ningún lado.
Una solicitud, de principio a fin
Estos huecos los tapan a mano personas que conocen su trabajo. Lo que falta son las herramientas para no tener que hacerlo.
Dos servicios en secuencia: el estudio, que documenta y mide cómo opera hoy un proceso, y la construcción de la herramienta que ese proceso requiere.
Acompañamos a tu equipo durante su operación diaria y documentamos el proceso de principio a fin, incluidas las excepciones que ningún manual registra. Lo cuantificamos en tiempos, volumen, retrabajo y puntos de detención.
Desarrollamos el software que atiende los hallazgos del estudio, conectado a los sistemas en uso. No sustituimos la infraestructura que ya tienes: la aprovechamos y le retiramos encima el trabajo manual que hoy la sostiene.
Ejemplos de lo que entregamos
Un lugar donde cada solicitud se registra, se ve en qué va y se sabe quién la tiene, sin preguntar por chat.
Lo que se captura de un lado aparece del otro. La información se escribe una vez y deja de copiarse a mano.
El trabajo repetitivo queda preparado — los datos ordenados, el borrador listo — y una persona revisa y aprueba antes de que siga.
Automatización con revisión humana
No todo se resuelve con inteligencia artificial. Buena parte de un proceso se destraba conectando lo que ya usas o con software común. Usamos IA cuando el trabajo consiste en leer texto, clasificar, extraer datos o redactar algo que después alguien revisa.
Tomemos algo común: una empresa recibe solicitudes de servicio por correo. Esto es lo que suele pasar hoy, y lo que cambia cuando se construye una herramienta para ese proceso.
Hoy
Con una herramienta hecha para ese proceso
La información se escribe una vez, y el tiempo del equipo se va en decidir, no en capturar.
El proceso, las herramientas y el resultado cambian en cada empresa.
Marca lo que se parezca a tu operación. El dibujo se arma con lo que elijas: cada pieza es un lugar donde hoy vive información que alguien mueve a mano.
Elige al menos una opción de cada pregunta.
0 piezas en este dibujo
Trabajamos con las personas que ejecutan el proceso. Cada etapa deja algo en tus manos y termina en una decisión, de modo que siempre sabes qué contrataste, qué recibiste y si tiene sentido continuar.
Entrevistamos a quienes ejecutan el trabajo y recorremos el proceso en sitio, incluidas las excepciones que ningún manual registra.
EntregaMapa del proceso actual, de principio a fin.
Cuantificamos lo que hoy no está medido: cuánto tarda, cuántas veces se rehace, dónde se detiene y qué cuesta sostenerlo.
EntregaMedición del punto de partida, útil por sí sola.
Definimos cómo debería operar el proceso, con sus responsables y sus puntos de control, y ordenamos las oportunidades por impacto, costo y riesgo.
EntregaProceso rediseñado y recomendación escrita con alcance, tiempos y costo.
Desarrollamos sobre ese proceso, con condiciones acordadas desde el inicio y medición contra el punto de partida.
EntregaHerramienta funcionando, documentada y medida.
Las tres primeras etapas forman el estudio del proceso y pueden contratarse por sí solas: concluyen con el mapa, la medición y una recomendación escrita, y tú decides después si continúas. La construcción se cotiza sobre esos hallazgos, nunca antes. Si te detienes en cualquier etapa, conservas lo que ya recibiste y te sirve de manera independiente.
Cada solución se construye a la medida de su proceso, pero todas se diseñan sobre los mismos cuatro principios. Eso es lo que permite llevarlas de un área a otra sin empezar de cero.
Cada dato se registra una vez y los demás sistemas lo consultan de ahí. Desaparece la doble captura y con ella las diferencias entre un registro y otro.
La recepción de la información, su ordenamiento, su clasificación y su registro dejan de hacerse a mano. El tiempo del equipo se reasigna a lo que sí requiere criterio.
Las reglas de tu empresa quedan escritas dentro del sistema. Cuando algo se desvía de ellas, se detecta y se notifica a quien corresponde.
Queda registro de qué ocurrió con cada operación, quién intervino y en qué momento. La historia de un caso se consulta en lugar de reconstruirse preguntando.
Lo que construimos opera al lado de lo que ya funciona, no en su lugar. Nada se sustituye hasta que lo nuevo demuestra que sostiene la carga.
Empezamos por un proceso y un grupo definido de usuarios, no por toda la empresa. Así se corrige a tiempo y se llega a las demás áreas con un método ya probado.
Firmamos convenio de confidencialidad antes de acceder a cualquier información, y trabajamos con los accesos mínimos de cada etapa, que devolvemos al concluirla.
Tu información permanece en tu infraestructura. No se reutiliza ni se traslada sin autorización escrita.
Al cerrar entregamos la documentación de lo construido y la capacitación necesaria para operarlo sin nosotros.
Operaciones donde el trabajo repetitivo y la información dispersa aparecen seguido, para que sea más fácil reconocer si tu caso se parece.
Alta, seguimiento y cierre de servicios
El estado de cada servicio vive repartido entre mensajes y hojas distintas.
Pedidos, inventario, facturación y entrega
El mismo pedido se captura en el correo, en la hoja y en el sistema.
Propuestas, reportes y entregables que se repiten
Cada entrega se arma a mano juntando información de varios lados.
Facturas, comprobantes y seguimiento de pagos
Cuadrar lo cobrado contra lo facturado se lleva horas cada semana.
Si tu empresa no se parece a ninguna de estas y aun así reconoces el problema, cuéntanoslo. Lo que buscamos son procesos con trabajo repetitivo, no un sector en particular.
Una parte enorme del día se va en capturar lo mismo dos veces, buscar un dato y corregir lo que ya se había corregido.
Son horas de gente que conoce bien su trabajo, gastadas en mover información de un lado a otro.
Ese tiempo podría estar en lo que sólo las personas pueden hacer: entender un caso raro, decidir, y hacer mejor el trabajo que sí importa.
Que tu equipo tenga más tiempo para pensar, decidir y resolver. Y que con ese tiempo la empresa alcance a hacer más cosas, y mejores.
Hacia dónde vamos
Cada proceso que construimos deja registrado qué se decidió y qué se corrigió. Nuestra apuesta a futuro es que eso se pueda aprovechar: que una corrección aprobada hoy esté disponible la próxima vez que aparezca un caso parecido, sin que nadie tenga que volver a explicarla.
Es la dirección de la empresa, no algo que se pueda contratar hoy. Lo que entregamos ahora funciona por sí solo.
Escríbenos qué pasa hoy en ese proceso, quién lo hace y con qué herramientas. Te respondemos con preguntas concretas y, si vemos por dónde ayudar, acordamos una llamada para conocerlo a fondo.
Escríbenos